Karma yoga

El yoga de la acción desinteresada

El término karma suele indicar “acción”, “trabajo”, “producto”, efecto”, etc. El Karma Yoga se traduce literalmente como el yoga de la acción. Pero aquí el término karma apunta a un tipo de acción específica. Concretamente, denota una actitud interna hacia la acción, que en sí misma constituye una forma de acción

Existir es actuar. El Karma Yoga se fundamenta y tiene sentido únicamente bajo este prisma.  El karma no es solo acción, sino también el invisible resultado que moldea el destino de la persona. La idea subyacente es que somos lo que somos a causa de lo que hacemos o, más bien, de “cómo” lo hacemos. En nuestras acciones, expresamos quién o qué somos (o imaginamos ser). En otras palabras, externalizamos nuestro ser interior, de tal forma que nuestras acciones son un reflejo de nosotros mismos. Pero no se trata solo de reflejos. Existe una “retroalimentación” entre nuestras acciones y nuestra propia esencia. Cada acción actúa sobre nuestro si-mismo y contribuye a la completa estructura de la persona que pretendemos ser. 

El objetivo del Karma Yoga es la liberación a través de la acción.  El Karma Yoga implica una inversión completa de la naturaleza humana, pues requiere que cada acción se lleve a cabo con una disposición de ánimo radicalmente distinta a nuestra manera de ser cotidiana. No solo se nos pide que asumamos la responsabilidad por las acciones adecuadas (kârya), sino también ofrecer nuestro trabajo y sus frutos. Tal ofrenda (arpana), sin embargo, trae consigo necesariamente una auto-ofrenda, o abandono del ego. El Karma Yoga implica por tanto mucho mas que cumplir con nuestro deber. Va mas allá de la moralidad convencional y conlleva una profunda actitud espiritual. 

La “sencilla” disciplina del Karma Yoga, cuando se adopta conscientemente, se convierte en una ardiente práctica de auto-transcendencia. 

La acción convertida en el espíritu de la auto-entrega tiene beneficiosos efectos invisibles. Eleva la calidad de nuestro ser y nos convierte en una fuente de crecimiento espiritual para los demás,  nuestra totalidad personal, mediante la auto-entrega, transforma de forma activa nuestro entorno social, contribuyendo a su propia totalidad.

Ser residente en Dag Shang Kagyu, por tanto, es comprender que tu dedicación y tu esfuerzo no solo es la base para que otras personas puedan recibir enseñanzas y practicar el Dharma, sino también de tu propia evolución espiritual. Es imprescindible una motivacion correcta, entusiasmo, entrega, capacidad de esfuerzo y la comprensión correcta. 

El compromiso mínimo para ser residente en Dag Shang Kagyu es de tres meses. Para solicitarlo:

1.-Revisa las condiciones de residente  y las normas generales.

2.-Rellena el formulario aqui, o descárgalo y envíalo cumplimentado a secretariainterna@dskpanillo.org

Una vez haya una plaza vacante, se realizará una primera selección entre las solicitudes recibidas y posteriormente nos pondremos en contacto para saber si continuáis interesados y fijar la fecha de la entrevista.

A partir de este momento la Junta directiva comunicará a la mayor brevedad posible aquellas personas admitidas.

Contacto: Para enviar vuestras solicitudes así como cualquier información adicional, por favor contactar con el e-mail secretariainterna@dskpanillo.org o con el número 671642447.

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